27 AÑOS DANDO CLASES DE RELIGIÓN
UN CAMINO NUEVO SE ABRE EN MI VIDA DESPUÉS DE 27 AÑOS COMO PROFESORA DE RELIGIÓN
DE MIS AMIGOS MÁS QUE DE MIS MAESTROS
PERO DE MIS ALUMNOS HE APRENDIDO MÁS QUE DE TODOS
viernes, 29 de noviembre de 2019
miércoles, 27 de noviembre de 2019
EL AÑO LITURGICO
AÑO LITÚRGICO
Es el nombre que recibe la organización de los diversos tiempos y solemnidades durante el año en las Iglesias cristianas, como forma de celebrar la historia de la Salvación.
Origen
Las fiestas cristianas han surgido paulatinamente a través de los siglos.
Estas nacen de un deseo de la Iglesia Católica de profundizar en los diversos momentos de la vida de Cristo.
Se comenzó con la fiesta del Domingo y la Pascua, luego se unió Pentecostés y, con el tiempo, otras más.
El nombre «domingo» proviene del latín dies Dominicus ('día del Señor'), debido a la celebración cristiana de la Resurrección de Jesús.

Los misioneros, al evangelizar, fueron introduciendo las fiestas cristianas tratando de dar un sentido diferente a las fiestas paganas del pueblo en el que se encontraban. Podemos compararlo con una persona que recibe un regalo con una envoltura bonita, la cual guarda y utiliza posteriormente para envolver y dar otro regalo.
La Iglesia tomó de algunas fiestas paganas las formas externas y les dio un contenido nuevo, el verdadero sentido cristiano.
La primera fiesta que se celebró fue la del Domingo.
Después, con la Pascua como única fiesta anual, se decidió festejar el nacimiento de Cristo en el solsticio de invierno, día en que numerosos pueblos paganos celebraban el renacimiento del sol. En lugar de festejar al “Sol de Justicia”, se festeja al Dios Creador.

Así, poco a poco, se fue conformando el Año litúrgico con una serie de fiestas solemnes, alegres, de reflexión o de penitencia.
Los Tiempos litúrgicos
El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos.
Estos son tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo

. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.
En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:
Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua
Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario
Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa
Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.

Los cambios de fechas en algunas fiestas del Año litúrgico.
El Año litúrgico se fija a partir del ciclo lunar, es decir, no se ciñe estrictamente al año calendario. La fiesta más importante de los católicos, la Semana Santa, coincide con la fiesta de la "pascua judía" o Pesaj, misma que se realiza cuando hay luna llena. Se cree que la noche que el pueblo judío huyó de Egipto, había luna llena lo que les permitió prescindir de las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.
La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna llena que se presenta entre el mes de marzo o de abril.

Por lo tanto, cuando Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando la tradición judía de celebrar la pascua - el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo hacia la tierra prometida - debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se repite cada Jueves Santo.
La Iglesia marca esa fecha como el centro del Año litúrgico y las demás fiestas que se relacionan con esta fecha cambian de día de celebración una o dos semanas.
Las fiestas que cambian año con año, son las siguientes:

· Miércoles de Ceniza · Semana Santa · La Ascensión del Señor · Pentecostés · Fiesta de Cristo Rey
Ahora, hay fiestas litúrgicas que nunca cambian de fecha, como por ejemplo: ·

Navidad · Epifanía · Candelaria · Fiesta de San Pedro y San Pablo · La Asunción de la Virgen · Fiesta de todos los santos

Es el nombre que recibe la organización de los diversos tiempos y solemnidades durante el año en las Iglesias cristianas, como forma de celebrar la historia de la Salvación.
Origen
Las fiestas cristianas han surgido paulatinamente a través de los siglos.
Estas nacen de un deseo de la Iglesia Católica de profundizar en los diversos momentos de la vida de Cristo.
Se comenzó con la fiesta del Domingo y la Pascua, luego se unió Pentecostés y, con el tiempo, otras más.
El nombre «domingo» proviene del latín dies Dominicus ('día del Señor'), debido a la celebración cristiana de la Resurrección de Jesús.
Los misioneros, al evangelizar, fueron introduciendo las fiestas cristianas tratando de dar un sentido diferente a las fiestas paganas del pueblo en el que se encontraban. Podemos compararlo con una persona que recibe un regalo con una envoltura bonita, la cual guarda y utiliza posteriormente para envolver y dar otro regalo.
La Iglesia tomó de algunas fiestas paganas las formas externas y les dio un contenido nuevo, el verdadero sentido cristiano.
La primera fiesta que se celebró fue la del Domingo.
Después, con la Pascua como única fiesta anual, se decidió festejar el nacimiento de Cristo en el solsticio de invierno, día en que numerosos pueblos paganos celebraban el renacimiento del sol. En lugar de festejar al “Sol de Justicia”, se festeja al Dios Creador.
Así, poco a poco, se fue conformando el Año litúrgico con una serie de fiestas solemnes, alegres, de reflexión o de penitencia.
Los Tiempos litúrgicos
El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos.
Estos son tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo

. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.
En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:
Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua
Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario
Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa
Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.

Los cambios de fechas en algunas fiestas del Año litúrgico.
El Año litúrgico se fija a partir del ciclo lunar, es decir, no se ciñe estrictamente al año calendario. La fiesta más importante de los católicos, la Semana Santa, coincide con la fiesta de la "pascua judía" o Pesaj, misma que se realiza cuando hay luna llena. Se cree que la noche que el pueblo judío huyó de Egipto, había luna llena lo que les permitió prescindir de las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.
La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna llena que se presenta entre el mes de marzo o de abril.

Por lo tanto, cuando Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando la tradición judía de celebrar la pascua - el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo hacia la tierra prometida - debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se repite cada Jueves Santo.
La Iglesia marca esa fecha como el centro del Año litúrgico y las demás fiestas que se relacionan con esta fecha cambian de día de celebración una o dos semanas.
Las fiestas que cambian año con año, son las siguientes:

· Miércoles de Ceniza · Semana Santa · La Ascensión del Señor · Pentecostés · Fiesta de Cristo Rey
Ahora, hay fiestas litúrgicas que nunca cambian de fecha, como por ejemplo: ·

Navidad · Epifanía · Candelaria · Fiesta de San Pedro y San Pablo · La Asunción de la Virgen · Fiesta de todos los santos

domingo, 24 de noviembre de 2019
FIESTA DE CRISTO REY
ÚLTIMO DOMINGO DEL CALENDARIO LITURGICO
Con la fiesta de Cristo Rey se concluye el año litúrgico. Se celebra el último domingo del Calendario litúrgico.

Es una de las fiestas más importantes del calendario litúrgico, porque celebramos que Cristo es el Rey del universo.
Su Reino es el Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, del amor y la paz
La Fiesta de Cristo Rey es una festividad religiosa que originalmente fue promulgada por el Romano Pontífice Pío XI el día 11 de diciembre de 1925 a través de su encíclica Quas Primas, al conmemorar un año Jubilar, el XVI centenario del I Concilio Ecuménico de Nicea
(que definió y proclamó el dogma de la consubstancialidad del Hijo Unigénito con el Padre, además de incluir las palabras...y su reino no tendrá fin, en el Símbolo o "Credo Apostólico", promulgando así la real dignidad de Cristo) estableciendo para su celebración el último domingo de octubre, es decir el inmediatamente anterior al día de Todos los Santos (1 de noviembre).3
Tras el Concilio Vaticano II y la reforma litúrgica de Pablo VI en 1969, la fiesta cambia de significado y de nombre, llamándose Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, y pasando a celebrarse al último domingo del Año litúrgico del rito romano.
Por lo tanto, su fecha varía u oscila entre los días 20 y 26 de noviembre.
El sacerdote catalán José Gras y Granollers, preceptor de los hijos de los marqueses de Peñaflor y fundador de las Hijas de Cristo Rey, celebró en la parroquia de Santa María de Écija un triduo solemne a la Realeza de Cristo, siendo éste el primer culto público en el mundo que se realizó en honor a Cristo Rey
Al cerrar el año litúrgico con esta fiesta se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el alfa y el omega, el principio y el fin.
Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio.
Su reino se hizo presente en la tierra a partir de su venida al mundo hace casi dos mil años.
En la fiesta de Cristo Rey celebramos que Cristo puede empezar a reinar en nuestros corazones en el momento en que nosotros se lo permitamos, y así el Reino de Dios puede hacerse presente en nuestra vida.
De esta forma vamos instaurando desde ahora el Reino de Cristo en nosotros mismos y en nuestros hogares, empresas y ambiente.
Con la fiesta de Cristo Rey se concluye el año litúrgico. Se celebra el último domingo del Calendario litúrgico.

Su Reino es el Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, del amor y la paz
La Fiesta de Cristo Rey es una festividad religiosa que originalmente fue promulgada por el Romano Pontífice Pío XI el día 11 de diciembre de 1925 a través de su encíclica Quas Primas, al conmemorar un año Jubilar, el XVI centenario del I Concilio Ecuménico de Nicea
(que definió y proclamó el dogma de la consubstancialidad del Hijo Unigénito con el Padre, además de incluir las palabras...y su reino no tendrá fin, en el Símbolo o "Credo Apostólico", promulgando así la real dignidad de Cristo) estableciendo para su celebración el último domingo de octubre, es decir el inmediatamente anterior al día de Todos los Santos (1 de noviembre).3
Tras el Concilio Vaticano II y la reforma litúrgica de Pablo VI en 1969, la fiesta cambia de significado y de nombre, llamándose Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, y pasando a celebrarse al último domingo del Año litúrgico del rito romano.
Por lo tanto, su fecha varía u oscila entre los días 20 y 26 de noviembre.
El sacerdote catalán José Gras y Granollers, preceptor de los hijos de los marqueses de Peñaflor y fundador de las Hijas de Cristo Rey, celebró en la parroquia de Santa María de Écija un triduo solemne a la Realeza de Cristo, siendo éste el primer culto público en el mundo que se realizó en honor a Cristo Rey
Al cerrar el año litúrgico con esta fiesta se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el alfa y el omega, el principio y el fin.
Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio.
Su reino se hizo presente en la tierra a partir de su venida al mundo hace casi dos mil años.
En la fiesta de Cristo Rey celebramos que Cristo puede empezar a reinar en nuestros corazones en el momento en que nosotros se lo permitamos, y así el Reino de Dios puede hacerse presente en nuestra vida.
De esta forma vamos instaurando desde ahora el Reino de Cristo en nosotros mismos y en nuestros hogares, empresas y ambiente.
viernes, 8 de noviembre de 2019
CORONA DE LA ALMUDENA DE MADRID
Durante los primeros días de noviembre las pastelerías nos ofrecen estas imagenes.

Corona de la Almudena

Un postre que la honrara y que se hiciera costumbre venderlo en todas las pastelerías de la capital por estas fechas
El diseño de este dulce corrió a cargo de tres directivos del gremio de pasteleros: Pedro Blanco, Víctor Sanz y Francisco Sobrino.

Su forma es similar a la de un roscón, aunque su sabor es diferente, carece del sabor que le da al postre navideño el agua de azahar y tampoco contiene ninguna sorpresa.
La Corona va rellena de crema pastelera, trufa o nata, según el gusto del consumidor y aunque las primeras Coronas llevaban unas gotas de algún licor esto se suprimió para hacerlas más accesibles a los niños.

Corona de la Almudena

Un postre que la honrara y que se hiciera costumbre venderlo en todas las pastelerías de la capital por estas fechas
El diseño de este dulce corrió a cargo de tres directivos del gremio de pasteleros: Pedro Blanco, Víctor Sanz y Francisco Sobrino.
Su forma es similar a la de un roscón, aunque su sabor es diferente, carece del sabor que le da al postre navideño el agua de azahar y tampoco contiene ninguna sorpresa.
La Corona va rellena de crema pastelera, trufa o nata, según el gusto del consumidor y aunque las primeras Coronas llevaban unas gotas de algún licor esto se suprimió para hacerlas más accesibles a los niños.
HUESITOS DE SANTOS Y OTROS POSTRES

En esta fiesta es tradicional comer:
LOS HUESITOS DE SANTOS
Postres elaborados de mazapán (pasta de almendra), de color blanco y forma alargada y cilíndrica,semejante a la de un hueso con su tuétano, originalmente rellenos de dulce de yema que recuerdan a tibias.
En España son característicos en las pastelerías para la celebración de las fechas cercanas al Día de Todos los Santos.
La elaboración de estos dulces se remonta a comienzos del siglo XVII, aunque el empleo de mazapán es de la época andalusí.
Posiblemente su origen se encuentre en Madrid (aparecen citados ya en el Arte de cocina de Francisco Martínez Montiño, de 1611).
Se elaboran principalmente para la celebración del día de Todos los Santos y Difuntos, coincidiendo con la recolección de la almendra.
Son típicos de la zona de Castilla y León, aunque no obstante actualmente están muy difundidos por toda la geografía española.
PANELLET
Dulce típico de Cataluña, Aragón,1 Valencia y Baleares y el Principado de Andorra que tradicionalmente se preparan para el día 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos
Los panellets como tal datan del siglo XVIII, cuando se usaban como comida bendecida para compartir después de las celebraciones religiosas (panellets de San Marcos y panellets de la Santa Cruz).
Se cree que tienen su origen en el norte de Europa, donde a consecuencia del intenso frío se hacía necesario un alimento rico en calorías para soportar mejor la larga noche de difuntos, pero seguramente proceden de la repostería árabe, dada su composición a base de almendras y la influencia de la cultura árabe.
Actualmente los panellets se han convertido en un producto muy popular que se consume en todas las clases sociales. Ya en 1807, según cuenta el Baró de Maldà, eran muy populares y se vendían en la calle.
BUÑUELOS DE VIENTOS
Bolas de masa elaboradas con harina de trigo, manteca y huevos que resulta ser frita en aceite caliente. La masa suele tener forma de bola.
La masa así frita puede llegar a doblar su volumen, es por esta razón por las que se les denomina con el apelativo «de viento» (es decir hinchados).
Los buñuelos de viento pueden ser rellenos dulces de crema, chocolate, chantillí, etcétera.
Son un postre que aparece en las pastelerías a comienzos de noviembre, ya que tradicionalmente se sirven en las celebraciones de todos los santos.
Los judíos sefardíes elaboran desde el siglo X para celebrar la Janucá unos bollos fritos con harina de trigo que denominan bimuelos
La introducción de estos bollos en la celebración de Todos los Santos es una modificación cristiana, por la cercanía con la Janucá judía.
Posteriormente se hicieron muy famosos en Madrid, donde llegaron a ser tan populares como los churros.1 También se regalan el día de las vírgenes.
lunes, 14 de octubre de 2019
LOS PROFETAS, JEREMIAS
2. Profeta de Anatot

Jeremías nació en Anatot, una pequeña población del reino de Judá, al norte de Jerusalén, en territorio de la tribu de Benjamín. Era de linaje sacerdotal y su actividad profética duró más de cuarenta año
Vivía en Anatot un pueblecito cercano de Jerusalén (a 5 kilómetros) en la finca de sus padres, cuando fue llamado por Dios a profetizar. Jeremías se resistía aduciendo como excusa que él era demasiado joven y débil para este oficio tan importante y Dios le respondió: "No digas que eres demasiado joven o demasiado débil, porque Yo iré contigo y te ayudaré". 3. La actividad del profeta tiene lugar entre los años 627 y 587 a.C.
Los primeros 17 años profetizó solo por medio de la palabra hablada. Después empezó a dictar sus profecías a su secretario Baruc, y lo que le dictó son los 52 capítulos del Libro de Jeremías en la Biblia (unas 70 páginas).
Daniel, Ezekiel, Jeremiah and Isaiah by il Baciccio. Pendentive of the dome of the Gesù, Rome.
Empezó a profetizar durante el reinado del piadoso rey Josías (año 627 antes de Cristo).

Siguió profetizando durante los reinados de Joacaz, Joaquín, Jeconias y Sedecías.
Presenció la destrucción de Jerusalén y su templo (año 585 antes de Cristo)

y se quedó en la ciudad destruida consolando y corrigiendo a los israelitas que allí habían quedado.
Estos lo obligaron luego a irse con ellos a Egipto y allá lo mataron a pedradas porque les corregía sus maldades. Quizás Jesús pensaba en Jeremías cuando decía: "Oh Israel que apedreas a los profetas que te son enviados" (Lc. 13,34).

El principal problema para Jeremías fue que la gente no lo comprendió ni le quiso hacer caso. De los cinco reyes en cuyo tiempo tuvo que vivir, sólo uno le hizo caso: fue el piadoso rey Josías, que se propuso restaurar la religiosidad en todo el país y se dejó ayudar de Jeremías para entusiasmar al pueblo por Dios. Pero los otros cuatro lo despreciaron y no quisieron atender a los avisos que él les deba en nombre de Dios (como hacen los gobernantes de ahora cuando los obispos les advierten acerca de las leyes dañosas que apoyan el aborto, el divorcio, la inmoralidad, y el quitar la religión de la enseñanza.
Se hacen los sordos. Pero después, como les sucedió a los reyes malos del tiempo de Jeremías, verán los malos efectos de no haber querido obedecer a Dios que habla por medio de sus enviados).

Muchísimas veces fue amenazado de muerte si seguía profetizando en contra de la ciudad y los gobernantes. Pero Dios le anunció: "Te haré fuerte como el diamante si no te acobardas. Pero si te dejas llevar por el miedo, me apartaré de ti". Y Jeremías no se acobardó y siguió predicando.
El oficio de este profeta era anunciar al pueblo y a sus gobernantes que si no se convertían de sus maldades tendrían espantosos castigos y la ciudad sería destruida y ellos muertos o llevados al destierro.
Esto lo gritaba él continuamente en el templo y en las calles y plazas. Pero la gente se burlaba y seguían portándose tan mal como antes.

Muchas veces Jeremías clamaba a Dios diciendo: "Señor, estoy cansado de hablar sin que me escuchen. ¡Todos se burlan de mí! Cuando paso por las calles se ríen y dicen: ‘Allá va el de las malas noticias’. ¡Miren al que regaña y anuncia cosas tristes! Señor me propongo decirles cosas amables y Tu en cambio pones en mis labios anuncios terroríficos!".
Dicen que el profeta Jeremías fue en la antigüedad el que más se asemejó a Jesús en sus sufrimientos y en ser incomprendido y perseguido. Solamente después de su muerte reconoció el pueblo la gran santidad de este profeta.
Y cuando todas sus profecías se hubieron cumplido a la letra, se dieron cuenta de que sí había hablado en nombre de Dios. Lástima que lo reconocieran cuando ya era demasiado tarde.
domingo, 13 de octubre de 2019
CARRERA DE SAN FRANCISCO DE MADRID
Une la plaza de la Puerta de Moros y la plaza de San Francisco. Homenaje del ayuntamiento madrileño al ‘pobrecito de Asís’ (“il poverello d'Assisi”),1 en su trazado se conservan edificios como el palacio del Duque del Infantado.Las primeras casas de las que hay constancia que estuvieran en la Carrera de San Francisco se remontan a 1622. En la última casa de los números impares vivió la beata Clara, un curioso personaje perteneciente a la corte de Carlos IV, que fue acusada de bruja y desterrada de la capital.

PLAZA DE SAN FRANCISCO
La plaza de San Francisco, donde desemboca la carrera de San Francisco, fue conocida antiguamente como Campillo de San Francisco.

En esta plaza confluyen la calle de Buenaventura, Bailén, la travesía de las Vistillas, la Carrera de San Francisco y la Gran Vía de San Francisco. Aparece en el plano de Texeira de 1656, aunque con ootro nombre. En el plano de Espinosa, sin embargo, ya lo observamos con la denominación de Campillo de San Francisco.

La tradición cuenta que durante el camino de peregrinación a Santiago de Compostela, San Francisco de Asís paró en Madrid y pernoctó en este lugar, dando origen al templo. Un sencillo convento franciscano se levantó tiempo después, ampliándose y reconstruyéndose la antigua ermita a fines del siglo XVI, recibiendo el nombre de ermita de Jesús y María
En la centuria siguiente se consideró construir un templo más grande en honor de San Francisco, trabajos en los que intervinieron varios arquitectos como fray Francisco Cabezas o Antonio Pló, realizando finalmente los diseños Sabatini.
Hoy en la plaza también se puede encontrar la Capilla del Cristo de los Dolores,
de la Venerable Orden Tercera de San Francisco,

y el Colegio Arzobispal de Madrid.
SECRETARIA DE ESTADO DE LA SANTA SEDE
MONSEÑOR PAROLIN
El Papa Francisco ha realizado el primer gran nombramiento de su pontificado. Mons. Pietro Parolin, hasta ahora Nuncio en Venezuela, pasa a ser el Secretario de Estado, puesto que tiende a ser considerado como el segundo en importancia para el gobierno de la Iglesia tras el propio Papa.

Conoce bastante bien la Curia, ya que fue subsecretario de Estado, a las órdenes del cardenal Bertone.
Que Benedicto XVI le enviara como Nuncio a Venezuela demuestra bien a las claras la confianza que tenía en él, ya que todo el mundo sabe lo complicadas que eran las relaciones entre la Iglesia y el régimen de Chávez.

Una de las cosas que llama la atención es su edad. Tiene exactamente los mismos años, 58, que tenía Juan Pablo II cuando accedió al pontificado. Estamos por tanto, y siempre que el Señor le dé salud, ante un prelado que jugará un papel destacado en la Iglesia durante las próximas décadas. Seguramente será creado cardenal en el próximo consistorio que convoque el papa Francisco.
Monseñor Pietro Parolin nació en Schiavoni, provincia de Vicenza, el 17 de enero de 1938. Hijo de un comerciante de ferretería y de una maestra elemental, fue consagrado sacerdote a los 25 años.
Entró pronto a formar parte de los Servicios diplomáticos de la Santa Sede. Trabajó en las nunciaturas de México y Nigeria. En 2002, fue nombrado subsecretario de la Sección para las Relaciones con los Estados, ocupándose en particular de los asuntos de Vietnam y China.
El Papa Francisco ha realizado el primer gran nombramiento de su pontificado. Mons. Pietro Parolin, hasta ahora Nuncio en Venezuela, pasa a ser el Secretario de Estado, puesto que tiende a ser considerado como el segundo en importancia para el gobierno de la Iglesia tras el propio Papa.
Conoce bastante bien la Curia, ya que fue subsecretario de Estado, a las órdenes del cardenal Bertone.
Que Benedicto XVI le enviara como Nuncio a Venezuela demuestra bien a las claras la confianza que tenía en él, ya que todo el mundo sabe lo complicadas que eran las relaciones entre la Iglesia y el régimen de Chávez.
Una de las cosas que llama la atención es su edad. Tiene exactamente los mismos años, 58, que tenía Juan Pablo II cuando accedió al pontificado. Estamos por tanto, y siempre que el Señor le dé salud, ante un prelado que jugará un papel destacado en la Iglesia durante las próximas décadas. Seguramente será creado cardenal en el próximo consistorio que convoque el papa Francisco.
Monseñor Pietro Parolin nació en Schiavoni, provincia de Vicenza, el 17 de enero de 1938. Hijo de un comerciante de ferretería y de una maestra elemental, fue consagrado sacerdote a los 25 años.
Entró pronto a formar parte de los Servicios diplomáticos de la Santa Sede. Trabajó en las nunciaturas de México y Nigeria. En 2002, fue nombrado subsecretario de la Sección para las Relaciones con los Estados, ocupándose en particular de los asuntos de Vietnam y China.
lunes, 7 de octubre de 2019
ORIGEN DEL ROSARIO

En el año 1214, Santo Domingo de Guzmán, fundador de los Dominicos (Orden de Predicadores) estaba angustiado porque fracasaba en su intento de convertir a los herejes cátaros albigenses. Santo Domingo atribuyó esto a la profundidad y gravedad del pecado de los herejes y al pobre ejemplo de los católicos. Se fue solo al bosque y en llanto oró continuamente durante tres días para apaciguar la ira del Dios Todopoderoso. Domingo azotó su cuerpo y como consecuencia del ayuno, el dolor y el agotamiento, cayó en coma.
Lucas Giorgiano
Santo Domingo entonces experimentó una aparición de la Santísima Virgen María durante el coma, que lo unió con el Santo Rosario. La Inmaculada María con tres ángeles apareció y le preguntó a Santo Domingo: «Querido Domingo ¿sabes qué arma quiere usar la Santísima Trinidad para reformar el mundo?». La respuesta de Domingo fue que la Santísima María lo sabía mejor que él porque ella es parte de nuestra salvación.

María respondió: «Quiero que sepas que, en esta clase de guerra, el arma siempre ha sido el Salterio Angélico (saludo Angelical), que es la piedra angular del Nuevo Testamento. Por lo tanto, si quieres alcanzar a estas almas endurecidas y conquistarlas para Dios, predica mi Salterio «.

La Virgen María entrega el Rosario a Santo Domingo Ignacio Ruiz de la Iglesia (1640-1703). Óleo sobre lienzo.
Poco después de esta aparición, Santo Domingo predicó el Santo Rosario a los herejes albigense no convertidos. Sustituyendo así el Pater noster (150 Padre Nuestro) y después de haber seguido las instrucciones en la aparición pudo tomar forma el diseño del Rosario de Santo Domingo que hoy conocemos. EL separó quince misterios del rosario, los agrupó en tres conjuntos de cinco décadas cada uno.
Lucas Valdés: La Virgen del Rosario con Santo Domingo y Santa Catalina de Siena
Las agrupaciones fueron designadas como Misterios Gozosos, Misterios Dolorosos y Misterios Gloriosos. Este diseño ayudó a los herejes albigenses a comprender mejor e imitar la vida virtuosa de nuestro Señor Jesucristo y la Inmaculada Virgen María.
El «Saludo Angelical» es la oración del «Ave María» y el Salterio son los 150 Salmos. Por lo tanto, ella quería 150 Avemarías, que es lo que es el Santo Rosario, 15 décadas de Avemaría con 15 misterios correspondientes para contemplar.

San Juan Pablo Segundo en la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae publicada el 16 de octubre de 2002, introdujo una nueva serie de “misterios”, los Misterios Luminosos. Considero oportuna una incorporación que, si bien se deja a la libre consideración de los individuos y de la comunidad, les permita contemplar también los misterios de la vida pública de Cristo desde el Bautismo a la Pasión.
En efecto, en estos misterios contemplamos aspectos importantes de la persona de Cristo como revelador definitivo de Dios. Él es quien, declarado Hijo predilecto del Padre en el Bautismo en el Jordán, anuncia la llegada del Reino, dando testimonio de él con sus obras y proclamando sus exigencias. Durante la vida pública es cuando el misterio de Cristo se manifiesta de manera especial como misterio de luz: «Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo» (Juan 9: 5)

La Santísima Virgen es la obra maestra de Dios y es la criatura más perfecta porque fue la escogida por la cual el Padre nos envió a su único hijo nuestro Señor Jesucristo. Hoy más que nunca Santa Maria continúa siendo el canal por el cual nos acercamos a nuestro único salvador y redentor Jesus. ¡Acércate al Santo Rosario! Este hermoso regalo por parte de la Virgen Maria te llevará a comprender los misterios de la vida de nuestro Salvador y a provocar un cambio en tu vida hacia la santidad.

¡Santo Domingo Ruega por nosotros! ¡Santa Maria Ora Pro Nobis!
Pintura de Murillo, Palacio Arzobispal de Sevilla

Hasta el presente se considera esta obra como la más temprana que conocemos de Murillo. Procede del convento de los Padres Dominicos de Santo Tomás en Sevilla y en su composición y técnica el pintor se presenta heredero de maestros de generaciones anteriores. Murillo todavía no ha creado un estilo personal y por eso en el dibujo muestra evidentes influencias de su maestro, Juan del Castillo, especialmente en los rasgos delicados y finos con los que describe los rostros y las sonrisas insinuadas.
En el rompimiento de Gloria que aparece en la zona superior -formado por ángeles mancebos que tocan música y cantan mientras que angelitos arrojan flores a santo Domingo- se constata la influencia de Juan de Roelas. Los ropajes que cubren a los personajes estarían inspirados en Zurbarán, sobre todo el modelado recio de los pliegues. Quizá por esta amalgama de influencias, algunos especialistas consideran, injustificadamente, que no se trata de una obra salida de los pinceles de Murillo.
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